top of page

20 septiembre 2026 (2): Los que siempre tienen la razón

Foto del escritor: Javier Garcia
Javier Garcia
hace 2 horas
2 min de lectura

Hace unos días que la presidenta de Confebask, la gran patronal vasca, se ha reunido con el Lehendakari y, además de rechazar la propuesta de los sindicatos de apalabrar un salario mínimo vasco, ha advertido al señor Pradales acerca del giro negativo que la socioeconomía hace tiempo que ha dado en nuestro país, añadiendo que están comprometidos la prosperidad y el bienestar social. También ha avisado sobre la apertura de una peligrosa brecha de talento, vinculándola con la evolución de la demografía.

Todo lo que ha transmitido al ejecutivo vasco es cierto, y evidente, no solo para su interlocutor en Ajuria Enea, sino también para cualquier ciudadano vasco que perciba lo que está ocurriendo en su bolsillo y el triste ambiente de la calle. O sea, que la tal señora ha ido al mencionado encuentro para manifestar lo que es de público conocimiento y, de paso, de perogrullo.

Lo que no es tan obvio es que haya propuesto alguna solución plausible a tan delicada situación y, mucho menos, que su organización quiera hacer algo al respecto. Perdón, estoy casi seguro que ha pedido mejor trato fiscal para los beneficios empresariales y ayudas a la contratación y la I+D empresarial.

Disculpe Confebask, aunque ya estoy bastante harto de excusarme, pero la mayoría de los asalariados lo son de entidades privadas, es decir, de las empresas que esta organización representa. Así que sí, la baja capacidad adquisitiva de una elevada proporción de la población trabajadora se debe a lo poco que pagan sus asociados. Ya sé que me saldrá con el argumento de la feroz competencia internacional y la pobre competitividad, resultado de una baja productividad, originada en la inadecuada preparación de sus empleados y su escaso compromiso con sus respectivos proyectos empresariales, reflejado en el elevadísimo absentismo laboral. Pero aquí entramos en la estéril discusión del huevo y la gallina; porque, tal vez, la baja preparación de sus contratados tiene el origen en su reticencia a pagar dignamente por el conocimiento, y la escasa vinculación de las plantillas con el éxito de los negocios se debe a lo poquísimo que los obreros se benefician de las ganancias.

Créame, señora presidenta de la patronal, que a todos nos iría mejor si los empresarios de hoy se parecieran algo, aunque fuera remotamente, a los de hace 50 o 100 años, que en Euskadi solían apostar por la excelencia profesional de sus empleados en vez de por unos costes laborales escuálidos. Así se hizo país y se ganó dinero, no lo olvide.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
20 septiembre 2026 (1): Los milagros del café

El café está de moda. No hay día que pase que no se le descubra un nuevo beneficio: que si retrasa la ancianidad mental, que si posee un montón de antioxidantes que también demoran el envejecimiento f

 
 
 

Comentarios


Formulario de suscripción

688806378

©2020 por El observador inercial. Creada con Wix.com

bottom of page