top of page

13 septiembre 2026 (3): Ultraderecha, fascismo y otros animales de compañía no tan exóticos

Foto del escritor: Javier Garcia
Javier Garcia
13 sept
2 min de lectura

Actualizado: 6 oct

La oficialidad oficiosa del sistema se nos ha vestido de adalid de la democracia y busca las causas del auge de los extremismos derechosos al tiempo que presume de combatirlos.

Lo cierto es que en Europa llevamos unos tres cuartos de siglo gobernados por partidos socialdemócratas y conservadores de supuesto signo moderado con el resultado de que actualmente se ha perdido la mayoría de logros, conseguidos en materia laboral y socioeconómica por las clases asalariadas en las dos décadas inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Esa es la frustración que empuja a la mayoría del electorado, que es la parte defraudada en este proceso de decaimiento de la sociedad del bienestar, que nunca lo fue, a buscar alternativas que ofrezcan alguna esperanza en medio de la desesperación actual. Y las tales soluciones no se pueden encontrar en el arco político de la izquierda, porque quienes ahora echan lagrimones de cocodrilo ante los triunfos de los intransigentes bien que se ocuparon en su momento en acabar con el movimiento obrero y sus representantes políticos y sindicales. Así que con el ánimo de que las cosas cambien, los electores han perdido el miedo al fascismo y votan a los nuevos representantes de aquellos movimientos que creíamos superados.

Estoy convencido de que la mayoría de quienes optan por las papeletas negras no tiene el alma color antracita, pero es que las listas de las candidaturas naranja, amarilla y azul las integran quienes llevaron a la sociedad del malestar parcialmente tolerable al estado de postración actual al tiempo que dinamitaban el prestigio de cualquier candidatura roja.

Lo único cierto, hoy como en las décadas del 20 y el 30 del siglo pasado, es que los partidarios de la tiranía son compatibles con el capitalismo, con la religiosidad más trasnochada y hasta con la democracia iliberal (¿no lo es ya la erróneamente calificada como liberal?), y los poderosos de la economía los tienen en la reserva por si las cosas se ponen feas y no es posible el dominio de la situación "por las buenas". Peor aún, tal vez lo que ahora está ocurriendo es que los grandes inversores temen mucho más a la democracia auténtica que al descrédito de optar por el autoritarismo, y han elegido ese segundo contexto político porque su riqueza puede crecer más rápido y alcanzar cuotas desconocidas hasta la fecha; máxime si su tiránico imperio se puede justificar como conveniente para alumbrar el paraíso tecnológico que nos prometen y que solo llegará para ellos.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
25 octubre 2026 (1): Bendita diplomacia, hoy ausente

Esta semana que cierra se ha celebrado en Madrid el denominado Fórum Europa de Nueva Economía, encuentro del ultraliberalismo internacional que tuvo por especial figura invitada al presidente de Argen

 
 
 

Comentarios


Formulario de suscripción

688806378

©2020 por El observador inercial. Creada con Wix.com

bottom of page