19 abril 2026 (3): Regularizar a los irregulares
- Javier Garcia

- hace 7 horas
- 2 Min. de lectura
El Gobierno ha abierto la espita para que un gran número de los ahora indocumentados puedan vivir legalmente dentro de nuestras fronteras. Con esta medida se evitan los serios inconvenientes de compartir el espacio y el tiempo con gentes que legalmente no debieran estar aquí y ahora, pero al tiempo el ejecutivo se resigna a no controlar la población ni el número de demandantes de empleo.
Peor aún, esta decisión, favorable a quienes ya llevan acantonados en nuestro país un cierto tiempo, no detiene la llegada de más indocumentados. Lo he dicho muchas veces, a sectores enteros de la economía española se les sigue consintiendo subsistir con su economía parcial o totalmente sumergida; y los tales no van a resignarse a regularizar su situación laboral con, valga la reiteración, trabajadores ya regularizados. O sea, que la demanda real no es de mano de obra, sino de obreros sin derechos a los que se les puede explotar más y mejor.
Me temo que aquellos que con tanta ilusión han iniciado el proceso de legalización de su situación pronto cambiarán la cola del ministerio de Exteriores o de la Policía por la del Paro. Porque sus puestos de trabajo los ocuparán esos nuevos esclavos, sin posibilidades de acogerse a la legalidad, que no pueden reclamar absolutamente nada.
Así las cosas seguirá engordando la población del país sin que en este crezca la riqueza generada en la misma proporción. Los números son innegables, así que habrá más pobreza y, consiguientemente, mayor delincuencia.
La solución no es fácil porque los mantras ultras acerca de enviar a los ilegales de vuelta a sus países de origen son, en buena medida, imposibles de materializar, amén de incompatibles con la mínima preservación de los derechos humanos más elementales.
Se hace pues necesario un gran pacto de país, entre una izquierda que comprenda que es imposible la generosa acogida infinita, y una derecha que colabore en el desmontaje del trabajo en negro en sectores clave como la agricultura, la hostelería, la construcción y. duela a quien duela, la limpieza y el cuidado de mayores y discapacitados (que lo que precisan es un mejor sistema público de apoyo y no discurrir por el atajo de recurrir a indocumentados). Es perentorio desmotivar a las nuevas remesas de ilegales, por cierto, solo minoritariamente importadas con cayucos, porque sus puntos de entrada mayoritarios son los aeropuertos; donde los controles habrían de ser mucho más férreos.

Comentarios