9 noviembre 2025 (1): La IA es IH
- Javier Garcia

- 9 nov
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El inefable Elon Musk acaba de poner en operación su enciclopedia en línea, la Grokipedia, cuyo motor de búsqueda es la IA Grok, de X. Afirma este obseso del poder absoluto (que, a la vista de la compra de X y, ahora, tras su empeño por disponer de IA propia, para él solo lo proporciona el control de las mentes) que su nueva criatura ha nacido para superar el sesgo ideológico de Wikipedia. Nada más lejos de la realidad, el engendro del sudafricano no tiene nada de artificial, es humanísimo (IH) y, además, parece más parcial que los hinchas vociferantes en un partido de fútbol (algunas de sus conclusiones más polémicas, de las pocas que hasta el momento se han puesto a prueba, se pueden entender como racistas).
Este nuevo producto de la factoría Musk es un ejemplo más de que la IA no ha surgido para ejercer de herramienta objetiva en la toma de decisiones ni, mucho menos, para elevar al raciocinio a nuevas cotas, inaccesibles para las personas, sino para apuntalar el control ideológico, político y económico de la clase más alta (su alineamiento con los intereses del gran capital es tan flagrante e indecoroso que cualquier observador medianamente objetivo la identifica fácilmente como una marioneta en manos de sus todopoderosos titiriteros).
La IA actúa, pues, como los árbitros comprados en las competiciones deportivas: luce una impostada etiqueta de ecuanimidad e imparcialidad, pero es abogada de parte; ya que ha sido creada y entrenada para concluir sus supuestas búsquedas y decisiones con los resultados más amables para sus dueños.
En definitiva, la IA representa un paso más en la escalada del control de los cerebros y los actos de la ciudadanía. Como las leyes, y su interpretación por la judicatura, está concebida, mayormente, para consolidar el estatus de los poderosos y facilitar la sumisión, de buen grado o por la fuerza, de la mayoría menesterosa.
Los creadores y manipuladores de esta nueva herramienta esperan que nos traguemos la supuesta coartada de la falta de pasión o el no alineamiento de las máquinas. Pero no seamos ingenuos, los ingenios tecnológicos, algoritmos y programas son la voz de su amo.

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