30 noviembre 2025 (2): El bazar en la red
- Javier Garcia

- hace 16 horas
- 2 Min. de lectura
Como hace tiempo que había dejado de prestar atención a las redes sociales, casi me había olvidado de la enorme capacidad de creación de negocio que fluye digitalizada. Es por eso que me ha pillado de sorpresa saber que los grandes del ciberespacio están estrechando relaciones en beneficio mutuo (¿será que toda esta tela de araña tiene unos únicos dueños?).
A lo concreto, me han explicado que un sitio web muy conocido, de compartición de imágenes, posibilita que los "likes" vengan refrendados con regalos a los/las que las publican a través de links directos a una serie de alternativas, propuestas por los/las beneficiarios/as y accesibles gracias a una grandísima plataforma de venta online planetaria que, en este caso, trabaja en comandita con la de las fotos. Si a eso sumamos que quienes exponen imágenes relativamente inocentes también tienen cuentas en otras aplicaciones menos mojigatas, pues cerramos el círculo y todos contentos. La red de redes no es nada más que un gigantesco mercado donde se compran y venden toda clase de mercancías; da igual si estas consisten en un juego de cacerolas, un modelito de algún diseñador de pro o sexo, en todas sus variantes, más o menos explícitas, más o menos duras. Mejor aún para los comerciantes: el sexo puede estimular las compras de ropa mona, hasta de menajes de cocina, y no sé si viceversa.
En definitiva, las redes no discurren como las vías férreas, que lo hacen en paralelo, sino que se entrecruzan en una inextricable maraña en la que quedamos atrapados los usuarios, a nada que seamos blandos de neuronas y cedamos ante los cebos de la piel expuesta o frente a cualquier otro señuelo que estimule nuestro apetito consumista de lo que sea.
Cuidado, que estamos en la semana del "Black Friday", tiempo en el que primero se suben los precios y después se vende con un descuento que, en el mejor de los casos para nuestro bolsillo, nos deja el coste a apoquinar donde estaba antes de la tosca maniobra comercial. ¡Ah! Y seguro que lo que adquirimos no es un último grito.

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