17 agosto 2025 (3): El emperador en su Feriae Augusti
- Javier Garcia

- 17 ago
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Actualizado: 18 ago
Anteayer Donald Trump (¿o debería decir Trumpf?, porque el presidente norteamericano retornó a tierras de la fiebre del oro, merced a la que su abuelo hizo fortuna, sin todavía haber britanizado su apellido alemán de inmigrante) recibió a Vladimir Putin en Alaska (por cierto, a la imagen nacionalista de este último le viene de perillas ser el primer dirigente ruso en volver a pisar la tierra que los zares vendieron a los Estados Unidos de América). Como era de esperar, no ha trascendido gran cosa del encuentro, más allá de las manifestaciones formales de ambas partes en favor de la paz y el fin de la guerra en Ucrania y las pistas sobre actitudes y posturas proporcionadas por los intérpretes de gestos.
El emperador tiene una ardua tarea por delante, porque el "bárbaro" del Este quiere alcanzar los objetivos que se marcó con la intervención militar, mientras que los "bárbaros" del Oeste, aliados o esbirros del imperio, pretenden, y todavía no estoy seguro a ciencia cierta por qué, alargar el conflicto.
En realidad tampoco dispongo del conocimiento necesario para asegurar cuál es la verdadera posición del César y, menos, la de su satrapía; porque no necesariamente han de coincidir. Y es que este torneo de ajedrez global se juega en muchos tableros simultáneos o, mejor, es como un circo de varias pistas; a saber si los funámbulos hacen su mejor número para impresionar a los espectadores, demostrar que son las estrellas del elenco y así justificar que deben ser mejor valorados que el resto de los artistas, o para que el público olvide la coincidente e intolerable actuación de los payasos criminales.
Sinceramente, salvo giros imprevistos del guión, no veo cambios significativos en ninguna de las partes. Los unos aún no han alcanzado los objetivos bélicos que se marcaron, y los otros están divididos entre los que sufren, y desearían que las penalidades cesaran, y los que sacan partido, político o económico, de la sangría.
Supongo que la siguiente función de la farsa incorporará al actor, y nunca mejor dicho, señor de la estepa ucraniana, más por voluntad de los francos y los sajones que por la de los romanos y los hunos. No sé si todo se solventará en esa próxima puesta en escena o la tal ni siquiera se celebre.

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