15 marzo 2026 (3): El petróleo no fluye al gusto de todos
- Javier Garcia

- hace 4 horas
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Con el estrecho de Hormuz cerrado al tráfico de los petroleros, y para evitar la escasez del oro negro y su alza de precio hasta cotas incompatibles con los intereses económicos de casi todos, los Estados Unidos han levantado temporalmente sus medidas contra el mercadeo de hidrocarburos rusos.
La situación es un puzzle de muy difícil culminación, ya que a algunas de sus piezas se les exige que se hallen en dos lugares simultáneamente. Se quería asfixiar la economía rusa, impidiéndole vender sus combustibles fósiles, para presionarla en su conflicto con Ucrania, pero resulta que ahora son sus opuestos quienes requieren de su suministro, porque ellos mismos han forzado el cierre de su principal vía de aprovisionamiento.
O sea, que el petróleo ha de fluir, salgan beneficiados o perjudicados unos u otros. Mal momento para los intereses ucranianos (o de sus actuales líderes) y nuevo desaire a la posición europea, y eso pese al papel de papanatas que parece asumimos con naturalidad y resignación cada vez que el primo de Zumosol lo precisa.
La misma imposibilidad de la ubicuidad atenaza a la máquina bélica estadounidense, que no puede atender debidamente todos los focos de tensión que su misma soberbia ha generado. Y nuevamente quien sale malparado es el flanco este europeo que, desde luego, no es tan prioritario para el gigante americano como Israel, sus aliados del extremo oriente o su patio trasero latinoamericano.
En fin, que hasta el presupuesto en ataque (dejémonos del eufemismo "defensa") más monstruoso se queda corto para el afán desmedido de machacar a demasiados países a la vez. Tendrán que elegir sus objetivos y dejar que algunos supuestos enemigos sigan haciéndoles la contra, al menos por un cierto tiempo.

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