10 mayo 2026 (2): Cuando crees que juegas en casa y tienes a todo el público abucheándote
- Javier Garcia

- hace 4 días
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Actualizado: hace 11 minutos
No hay cosa peor para la correcta percepción de la realidad que rodearse de aduladores, tan densamente distribuidos en tu derredor y tan activos en su labor, que te impiden ver el mundo circundante tal cual es. Hasta el punto de que, cuando la tal pantalla protectora desaparece, eres incapaz de percibir tu exposición.
Eso es lo que le ha pasado en Méjico a la representante más significada de la derecha española. Creía, la pobre, que estaba en el Santiago Bernabeú (pena de estadio también, con la que le está cayendo al Real Madrid) arengando a sus incondicionales, sin persuadirse de que la cancha donde desbarraba era una del juego de la pelota maya.
No se le ocurrió otra cosa que glorificar allí a Hernán Cortés, uno de los adelantados de la guerra biológica (llevaba hasta las poblaciones indias a sus soldados moribundos, tan hediondos, al estar afectados de enfermedades infecciosas incurables, como las ratas colilargas ahora tan de actualidad), con la absurda esperanza de que le rieran la gracia.
Ha tenido que interrumpir sus actividades oficiales y regresar a la villa y corte, donde se tragan sus balandronadas sin rechistar, no sin antes gozar de un par de jornadas de asueto en el suelo azteca, digno de visita a pesar de todo.
Conclusión, que el mundo es el que es, y no el que quisiéramos que fuera. En la Nueva España ella es una chica de provincias que habla pinganillo mediante y dice cosas que no gustan en aquella que ahora es metrópoli y que, además, puede que discrepen de la verdad. Qué le vamos a hacer.

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