3 mayo 2026 (1): Sí se puede, pero no se quiere
- Javier Garcia

- hace 6 días
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La coalición gobernante en Alemania pretende reducir los gastos sanitarios en 38.000 millones de euros anuales para, según sus portavoces, controlar el déficit y posibilitar el rearme (con solo renunciar a la segunda de las pretensiones no sería necesario el recorte médico). Pero no es el único ejecutivo que se propone acabar definitivamente con el estado del bienestar para garantizar la salud de las empresas dedicadas a fabricar la muerte; España, sin ir más lejos, ha incrementado sus gastos militares en el 50 %, alcanzando los 40.200 millones de dólares y liderando la lista de los países que más han engordado el capítulo de "defensa" a costa, claro, de las partidas sociales.
Y, naturalmente, esas millonadas están en muy buena parte destinadas... a sanear la economía norteamericana, porque son las compañías yankees las que fabrican las armas que los que parecen monaguillos del imperio se proponen adquirir.
O sea, que esas poses de países independientes renuentes a obedecer las órdenes del "naranjito" son para la galería. Se hace, allí y aquí, lo que mandan las grandes empresas y todo ello, no lo olvidemos, con los impuestos que pagamos aquellos que vemos reducida nuestra calidad de vida porque nuestro dinero se dedica, no a lo que precisamos quienes lo apoquinamos, sino a lo que les interesa a las grandes fortunas que, por cierto, hacen lo posible e imposible por no contribuir con las tasas que su patrimonio y ganancias merecen.
La conclusión inevitable de todo esto es que quienes fueron elegidos en las urnas no cumplen los mandatos populares a los que se comprometieron en las campañas electorales. Al parecer, los ciudadanos medios somos unos estúpidos que no sabemos lo que realmente es bueno para nosotros; menos mal que tenemos unos gobernantes que poseen el conocimiento del que los demás carecemos, para protegernos de nuestra ignorancia y de la sevicia de las múltiples amenazas que nos acechan y que los ingenuos votantes no vemos venir. Tal vez lo que ocurra es que con estos amigos... dejan de preocuparnos los enemigos.

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