26 abril 2026 (3): Los médicos otra vez en huelga la semana entrante
- Javier Garcia

- hace 1 día
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Si no se llega a un acuerdo en el lapso que resta hasta la convocatoria, los sufridos pacientes españoles, ya impacientes con toda la razón, volverán a ver canceladas sus citas médicas y, lo que es peor, demorados tratamientos e intervenciones quirúrgicas imprescindibles para su calidad de vida e, incluso, su supervivencia.
Los sanitarios me pueden contar lo que quieran acerca de sus condiciones de trabajo y retribuciones, que no comulgo con ellos. Y por qué, porque la huelga se convoca en la sanidad pública, cuando las condiciones y salarios de la privada son peores (solo son extraordinarios para determinados facultativos muy prestigiosos, que no cobran de las aseguradoras, sino directamente de sus adinerados clientes).
Así que la razón de esta movilización es que la presión sobre el sistema público puede ser más eficaz, y menos riesgosa, que la que pudiera ejercerse sobre las grandes empresas sanitarias. De sobra está decir que tal posicionamiento es contrario al juramento hipocrático y, desde luego, manifiestamente inmoral, teniendo en cuenta las intolerables demoras a las que los usuarios más menesterosos ya se están viendo sometidos.
Esta es, pues, una huelga reaccionaria, que daña ostensiblemente el interés de los más débiles y que puede convertirse en el último clavo que selle definitivamente el féretro de la sanidad pública con su tapa bien asegurada.
Desgraciadamente, nos estamos teniendo que acostumbrar a que colectivos privilegiados sean los únicos que se declaran en huelga, porque los que realmente debieran movilizarse no lo hacen debido a la precariedad de sus contratos y a la extraordinaria fuerza negociadora de sus patronales respectivas, fundada en lo fácil que tienen el despedir a los disconformes y el contratar nueva mano de obra barata.
Así las cosas los reivindicantes de hoy son los médicos, los enfermeros, los funcionarios de toda estirpe, los pilotos de líneas aéreas de bandera, el personal de tierra de los aeropuertos y los maquinistas de tren. Ese no es el proletariado, a otros perros con esos huesos.

son proletarios pero inconscientes de serlo; si no trabajaran, la mayoría de esos se morirían de hambre