21 junio 2026 (3): G7
- Javier Garcia

- hace 14 horas
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Hace poco que ha tenido lugar la última reunión de este reducido club de jerarcas de las grandes potencias del bloque occidental y, la verdad, si no llega a ser por el estúpido asunto del supuesto ruego de la primera ministra italiana a tomarse una instantánea con el auto designado jefe de ese chiringuito, no hubiera dado mucho que hablar (bueno sí, tal vez por otra "performance" de macho alfa del mencionado padrino, en este segundo caso llevándose de la mano a la esposa del presidente francés ante su asombrado marido).
Pero, a lo que iba, esas siniestras, perdón, diestras reuniones sirven para tomar decisiones y, sobre todo, transmitir instrucciones, para hacer lo que conviene a las más grandes empresas y fortunas personales del mundo. Y, claro, nada de todo lo acordado, o impuesto, se ha propuesto con carácter previo a las elecciones respectivas ni, mucho menos, explicado a la ciudadanía antes de transformarse en guía del discurrir conjunto de los estados afectados.
Todo tan democrático como la Comisión de la Unión Europea o el Banco Europeo, la Reserva Federal y el Fondo Monetario Internacional, cuyas decisiones rigen buena parte de nuestra procelosa existencia sin que se sepa muy bien qué titiritero maneja los hilos de semejantes marionetas; acerca de las cuales tampoco se conoce por qué ni por quién han sido las escogidas para ejercer el bien pagado oficio de muñecos de los poderosos.
En fin, que cada vez es más evidente que no elegimos nada, porque incluso los formalmente electos lo son tras campañas donde desempeñan un papel crítico los medios de comunicación, siempre al servicio de sus dueños, y los movimientos de algunos otros poderes del estado, que deberían cuidar más su obligada equidistancia de todos los contendientes políticos.

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